En la última película que rodó, A Dangerous Method, Keira Knightley tuvo que grabar escenas violentas en las que su coprotagonista, Michael Fassbender, debía darle nalgadas.
Para enfrentar esas escenas, la actriz decidió recurrir al alcohol para tomar valor, según confesó a The Hollywood Reporter. Antes de filmar, un par de shots de Vodka le sirvieron para animarse. Después también tomó un trago: "Unas copas de champagne para celebrar que no tenía que hacer eso nunca más."
Además, reveló que tomó muchas precauciones con su compañero de elenco. "Antes de una de las escenas le dije a Michael, 'Tengo un custodio en la puerta. Si me tocás, él te va a romper las piertas'", contó Keira, pero esa amenaza no iba a servir por la respuesta que consiguió: "Él me contestó, 'Keira, estás atada a una cama. No estás en una posición como para decir eso".